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  • Oswaldo Toscano

¿Qué pasa en América Latina?

Actualizado: may 7


Integrantes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) se enfrentan a manifestantes que llegan al barrio donde tiene su residencia el presidente de Colombia Iván Duque. Fuente: EFE.



En el libro Por qué fracasan los países, Daron Acemoğlu del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y James Robinson de la Universidad de Harvard, afirman que las diferencias en el bienestar de los ciudadanos tienen relación con la formación de las instituciones y que ahí se puede encontrar el origen de los niveles de desarrollo de cada sociedad.


Las instituciones se pueden definir como regularidades en las interacciones que son repetitivas entre los individuos. Surgen de la interacción; son las costumbres y reglas explícitas y tácitas que producen incentivos y eventualmente desde ahí emergen las cualidades de nuestras instituciones políticas y económicas.

Río de Janeiro, Brasil. Fuente: https://juventudesmascairo.org/desigualdad-en-america-latina/


Hace poco, la BBC entrevistó a Acemoğlu. Para él, en nuestra región predominan las instituciones extractivas. Este tipo de instituciones favorecen a pequeños grupos con mucho poder en desmedro de las grandes mayorías. Es decir, en nuestra región las élites con mentalidad colonial siempre van a hacer todo lo posible para mantener el statu quo y por esa razón boicotean cualquier proceso de cambio profundo en el desarrollo económico y político de América Latina, básicamente, porque perderían sus privilegios.

No es muy complicado darse cuenta que vivimos en tiempo real esa lucha por el poder entre las oligarquías y las grandes mayorías. El síntoma es la polarización política. Por ejemplo, en México, el presidente López Obrador, se enfrenta al establishment, sobre todo, al poder mediático en manos de poderosos grupos económicos que representan a esas élites. En Colombia, las protestas populares desnudan una realidad que gran parte de la clase política no quiere ver. Una sociedad silenciada que se ha levantado en rechazo a una medida fiscal, pero que solo ha sido un catalizador para despertar el malestar que ronda por los barrios populares lejanos a las burbujas de las clases altas y de las clases medias, que han sido seducidas por el discurso de las élites.


El uribismo, lejos de comprender esta realidad, ha hecho eco de teorías conspirativas que en realidad solo conspiran en contra de la verdad.

El uribismo, lejos de comprender esta realidad, ha hecho eco de teorías conspirativas que en realidad solo conspiran en contra de la verdad. Así, el expresidente Pastrana citó un comentario de Lenín Moreno que usa el mismo argumento absurdo de una conspiración desde Venezuela y Cuba que utilizó en las protestas de octubre 2019, que en el caso Ecuatoriano no pudo ser demostrado. Lo que sí se ha demostrado es el uso excesivo de la fuerza para reprimir las protestas.


Existen serias acusaciones de violaciones a los DDHH contra el gobierno de Moreno, incluida la falsa acusación a choferes de UBER de origen venezolano y el oscuro proceso contra el informático Ola Bini. La Comisión de la Verdad en Ecuador ha elaborado un informe en el que se determina las responsabilidades del gobierno de Moreno en varios casos de violaciones a los DDHH.

En Colombia, varias organizaciones ya han denunciado, igual que en las protestas de octubre 2019 en Ecuador, varios casos de violaciones a los derechos humanos. Paradójicamente, hoy, Lenín Moreno encabezó una conferencia en defensa de la democracia, cuando ha sido su gobierno uno de los más antidemocráticos de la historia ecuatoriana. En su haber se incluyen: asalto a las instituciones políticas para colocar funcionarios afines a su gobierno, entrega de hospitales públicos a cambio de favores políticos, persecución judicial, ataques contra medios no alineados a la narrativa oficial, nepotismo, abuso de poder y de bienes públicos, la lista es muy larga. Sin contar la negligencia que produjo 50.000 muertos en exceso durante la crisis sanitaria.


Los enemigos de mis enemigos son mis amigos.


Esta feroz arremetida de las oligarquías ha degradado la política a niveles catastróficos.

Esta feroz arremetida de las oligarquías ha degradado la política a niveles catastróficos. En Perú, los enemigos se convierten en amigos con tal de evitar que gane el candidato que representa a las grandes mayorías. Mario Vargas Llosa pide de manera explícita el voto por Keiko Fujimori, hija de su enemigo acérrimo. Pero nada importa, hay que evitar que «un comunista» llegue al poder. Todo el aparato mediático se ha puesto en marcha y la demonización del político, las mentiras y las manipulaciones, dejan huella en las preferencias de los electores que temerosos y resignados, eligen el «mal menor».



El fantasma del comunismo ha sido utilizado una y otra vez para evitar que el progresismo llegue de nuevo al poder. En Ecuador ganó el candidato Guillermo Lasso gracias a una enorme campaña mediática que contó con la participaron de los medios en manos del gobierno, por supuesto, acusaron a Arauz de comunista. Además, ese triunfo tuvo como antecedente cuatro años previos en los que sistemáticamente se violentaron normas constitucionales, institucionalidad y por supuesto, derechos humanos básicos. La persecución judicial al expresidente Correa queda en evidencia con las tres negativas de la Interpol para difundir las alertas rojas solicitadas por la función judicial ecuatoriana.


Esa es la verdad que Durán Barba no cuenta en sus múltiples entrevistas luego del triunfo de su candidato, no es solo fruto de su evidente capacidad para crear campañas, es gracias a que todo el aparato del Estado se puso al servicio de las élites que quieren evitar de cualquier manera el retorno de Correa.


Hoy, es Colombia, hace dos años fue Ecuador, Bolivia, Chile, mañana será en otro país, el malestar social lleva a la rebelión popular contra un sistema que ha producido injusticia y miseria. Mientras eso no cambie, los incendios recorrerán las calles de América Latina, una y otra vez.


Esto apenas ha empezado.


Oswaldo Toscano

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